Thursday, November 20, 2014

De la bailarina y los mastodontes

Hace ya tres temporadas que debutó Robert Griffin III y para lo único que ha servido es para vender sándwiches. Poco a poco, la gran promesa, el salvador de los Pieles Rojas, es ahora un maltrecho, érratico e incómodo quarterback en Washington.



Desde que ganaron el Súper Bowl en 1992, los Redskins registran únicamente cuatro apariciones en postemporada; desde el cambio de propietario en el 99, han habido seis coaches al frente del equipo: Schottenheimer, Spurrier, Gibbs, Zorn, Shanahan, Gruden. Siempre he pensado que sin cotinuidad, no puede haber buenos resultados (con sus honrosas excepciones).

En el primer año de Mike Shanahan, drama entre head coach y Qb daba al traste con la temporada, pues Shanahan no tenía ni fe ni simpatía por Donovan McNabb, quién llegaba de las Águilas de Filadelfia; en su lugar, el coach insistía en ir con el muy irregular Rex Grossman.

Pero en el 2012, temporada en que debutaron cinco Qbs novatos al frente de sus equipos, uno de ellos sobresalía de manera excepcional; ganador del trofeo Heisman al mejor jugador de fútbol americano colegial en todo Estados Unidos, el atlético y carismático Robert Griffin III, se apoderaba inmediatamente del corazón de los fanáticos.

En su primera temporada fue novato ofensivo del año en la Conferencia Nacional, además de ser elegido al Pro Bowl y haber tenido un juego perfecto en contra de las Águilas de Filadelfia. Los Pieles Rojas lograrían ganar el Este de la Nacional luego de tener un récord de 10-6, debido en gran parte al joven Qb.

Pero las lesiones nunca han abandonado al elusivo mariscal de campo, quién se mueve con gracia por el emparrillado, como una bailarina al ritmo de una melodía clásica; aunque desafortunadamente, esto no es un recital, y el campo está plagado de inmensos e igualmente veloces mastodontes. En el encuentro con los Cuervos de Baltimore, RG3 salió lastimado de una rodilla. Después de descansar el juego contra los Cafés de Cleveland, decidió jugar el encuentro de postemporada en contra de los Halcones Marinos de Seattle.

Desde aquí empieza mi desencanto con el joven jugador, porque nunca he entendido esa actitud fanfarrona de querer ser el héroe o el martir a toda costa. RG3 no estaba completamente recuperado de la lesión en la rodilla, pero no se sabe bien si él sólo, o con Shanahan, decidieron que jugara el partido de comodín, arriesgando al jugador más valioso de la franquicia y empeñando su prometedor futuro. Como quiera que haya sido, jugó el partido, lo perdió y quedó más lastimado.

Durante el receso de primera se decía que no iniciaría la temporada por una operación de reconstrucción de ligamento; luego se dijo que su progreso era extraordinario y sí estaría listo para tomar los controles. Finalmente, inició el juego y ahí estuvo al pie del cañón, aunque algo de esa espectacularidad se había ido. Además, debido a los pésimos resultados en la campaña, la química entre Qb y coach se había desvanecido. Sin embargo, "el que paga manda", y en este caso, el tercer elemento en el "drama" piel roja es David Snyder, el dueño del equipo.

Snyder, está encantado con Griffin III. Hastiado de Mike Shanahan, no vio con buenos ojos que el coach sentara a la estrella en los últimos tres juegos de 2013. Al final de la campaña, pesó más RG3 que el coach y este último fue despedido.

Ahora estamos a cinco semanas de culminar la campaña 2014. Griffin tampoco ha brillado y sí ha vuelto a lastimarse; concretamente, en el juego contra los Jaguares de Jacksonville en la semana 2, salió con el tobillo dislocado y no regresaría sino hasta la semana 9, luego de que su respaldo Kirk Cousins, a quien considero superior en el juego, desperdició las oportunidades recibidas para quedarse con el puesto, perdiendo los juegos vs Filadelfia, NYG, Seattle, Arizona y casi Tennesse; este último lo ganaron gracias al mariscal de campo de 3er equipo, Colt McCoy, otro buen jugador con la casaca piel roja.



El equipo está mal, está hundido en el Este de la Nacional con 3-7 perdidos. Debido a la presión del dueño, el nuevo entrenador Jay Gruden se siente obligado a jugar a RG3, aún cuando no está es su mejor nivel, ni ha mostrado actitud para crecer. Cuando regresó de su lesión en la semana 9,  el equipo cayó frente a los Vikingos de Minnesota. En la conferencia de prensa siguiendo el final del juego, Griffin mostró una actitud arrogante, diciéndole a los medios que los Redskins eran su equipo y él los sabrá liderar. No puede dejar de leerse, sin embargo, un mensajito para McCoy y Cousins, que ninguno de los dos le van tumbar el puesto. (http://www.washingtontimes.com/news/2014/nov/4/redskins-quarterback-robert-griffin-iii-my-team-an/)

En su siguiente aparición en la semana 10, los Bucaneros de Tampa Bay, un equipo con 1 ganado y 9 perdidos, vapuleó a los Redskins 27 a 7, en su estadio en Maryland. Al final de ese juego, Griffin dijo que ningún Qb puede jugar bien si su equipo no juega bien. Esa fue la respuesta a los reporteros de este gran líder; este gran mariscal estrella, quien prefiere culpar absolutamente a sus compañeros de las derrotas, antes que asumir con humildad, una actitud autocrítica. Respondió como lo que es, un niño consentido, y ahora, un inútil niño consentido. (http://profootballtalk.nbcsports.com/2014/11/17/griffin-calls-out-those-who-are-calling-him-out-for-calling-out-teammates/)

Me queda claro después de sus lesiones y después de sus declaraciones en contra de sus compañeros, RG3 es sólo bueno para venderle sándwiches a Subway.

Lee más sobre el tema:
http://www.huffingtonpost.com/nik-bonaddio/rg3-its-over_b_6179848.html

Wednesday, October 8, 2014

De cómo Jim Harbaugh devolvió su coraje a San Francisco

Recuerdo el juego de comodín de 1998 entre los 49ers de San Francisco y los Green Bay Packers. Estábamos a pocos minutos para que terminara el encuentro que prácticamente estaba en la bolsa de Green Bay. Pero “prácticamente” no es suficiente en un juego de fútbol americano y los 49ers lucharon hasta el final para ganar con una de las jugadas más emocionantes que me ha tocado ver en más de 20 años: un tambaleante Steve Young conectando en 3era oportunidad con Terrel Owens, quien en medio de cuatro jugadores de Green Bay y a pesar de un tremendo golpazo, logró aferrarse al balón en la zona de anotación, llevándose la victoria.




Y lo recuerdo bien porque en aquél entonces era yo un ávido fan de los 49ers. Todavía recordaba aquél triunfo aplastante de Young, Rice y Sanders sobre los San Diego Chargers el Súper Bowl de 1994. Pero después de aquél campeonato,  fueron pocos y aislados momentos de grandeza (exceptuando  la época de Jeff García). Los 49ers cayeron en una larga época de mediocridad, debido en gran parte,  a los continuos y  desacertados cambios en los controles del equipo.

De George Seifert a Steve Marucci; Erickson, Nolan, Singletary. Casi una década y ningún entrenador  logró restablecer el señorío del rojo y el oro en la NFL, hasta que en 2011 llegó Jim Harbaugh.

Jim Harbaugh dando instrucciones a sus pupilos en 2011.
En primer plano, el Tackle Joe Staley.


Con excelentes cartas credenciales del colegial, donde en tan sólo cuatro años levantó el programa de Stanford y llevó al Cardenal a ganar el Tazón de la Naranja, Harbaugh era un codiciado entrenador en jefe en la NFL. Mucho se especuló a dónde iría, pero fue finalmente San Francisco quien lograría hacerse del famoso “Capitán regreso.”

La llegada Harbaugh transformó por completo la mentalidad de a los 49ers: les infundió coraje, orgullo, confianza, reflejos mismos de su personalidad. El entrenador restituyó al equipo esa fuerza interior, esa emoción que se había perdido desde hacía tiempo. El cambio fue radical y nada mejor para apreciarlo que comparar la decepcionante temporada de 2010, con 6 ganados y 10 perdidos, a los 13 ganados y únicamente 3 perdidos en 2011, cuando los dorados disputaron además, la final de la Conferencia Nacional en su casa, el Candlestick Park. Harbaugh hizo que un maltrecho equipo de San Francisco recuperara su lugar entre los más poderosos y respetados de la NFL.

El sello de casa serían una férrea defensiva con estrellas como Justin y Aldon Smith, Patrick Willis, Navarro Bowman y demás extraordinarios jugadores, además de uno de los mejores establos de corredores en la liga, encabezados por el veterano Frank Gore. Harbaugh lograría llevar a San Francisco al Súper Bowl en su segundo año, aunque caerían  frente a los Baltimore Ravens. Lo que hay que destacar es que Harbaugh ha disputado tres finales de Conferencia consecutivas en sus primeros tres años con el equipo.

Súper Bowl XLVII "Harbaugh hizo que un maltrecho equipo de San Francisco recuperara su lugar entre los más poderosos y respetados de la NFL."


A pesar de ello, la relación entre coach, gerencia y jugadores se ha ido erosionando. Ya no hay emoción ni confianza, sino tensión y rumores. Cuando en un principio la arrogancia y la competitividad eran apreciadas en un equipo sin coraje, esos mismos ragos de la personalidad del entrenador le han ganado algunos enemigos, lo que no sería ningún problema si no fuera porque son “de casa.” [1]  

Es bien sabido que el gerente general de San Francisco Trent Balkee y Harbaugh no tienen una buena relación personal.[2] En este caso, Balkee es quien contrató al Coach y funge como jefe del mismo.

Además, los rumores de que el coach “perdió el casillero” no cesan;[3] esto quiere decir que muchos de los jugadores no están a gusto ya con él, pues se quejan de la mano dura y disciplina impuesta por el entrenador. Algunas de las quejas son meramente una tontería, como esa de que los jugadores se molestan porque no se les permite jugar cartas o escuchar música en los vuelos antes de los juegos.[4] Pero la verdad es que San Francisco ha tenido grandes problemas extra cancha que dañan terriblemente la imagen del equipo: desde Aldon Smith detenido por manejar ebrio y bajo influencia de la marihuana, además de armar un circo en el aeropuerto de Los Ángeles, por un torpe comentario que llevó a la seguridad a pensar que llevaba una bomba,[5] hasta el deleznable comportamiento de Ray McDonald, quien está siendo investigado por violencia doméstica, por haber maltratado a su novia embarazada.[6] 

Y como cereza del amargo pastel, Harbaugh está en el 4to de su 5to año con los 49ers. Está negociando una extensión de su contrato que la gerencia no quiere aceptar. Actualmente, el coach recibe alrededor de 5 millones de dólares al año, pero estaría buscando al menos 8 millones;[7] Aunque pareciera que para Baalke y para el oficial ejecutivo-dueño de los 49ers, Jed York, Harbaugh no los vale.[8]

Desafortunadamente, cada vez son más los expertos que aseguran que Jim Harbaugh no dirigirá a los 49ers en 2015,[9] lo que me parece una verdadera pena. El entrenador puede no caer bien por actitud pesada,[10] pero no pueden regateársele los resultados obtenidos con una de las franquicias más queridas de la NFL. Durante el descanso de verano, se supo que Baalke casi intercambia a Harbaugh a los Cafés de Cleveland;[11] ahora los rumores apuntan hacia Oakland como el siguiente destino del entrenador.[12] De ser así, es más probable que los 49ers se vayan con la versión “simi” de Jim Harbaugh (lo mismo, pero más barato), ascendiendo ya sea al coordinador ofensivo Greg Roman o al coordinador defensivo Vic Fangio;[13] vaya, incluso Jim Tomsula, coach de línea defensiva, suena para el puesto.[14] Es menos probable que se vayan con una celebridad como Jon Gruden o Bil Cowher.[15]

Sea lo que sea que el futuro traiga para Jim Harbaugh, su trabajo frente de los 49ers quedará para la posteridad, como uno de los más comprometidos con el equipo, cuando este se encontraba a la deriva. Harbaugh le devolvió el corazón y espíritu a la franquicia, y la fe a los “faithful"-fieles- seguidores de San Francisco.

10/oct/2014 JCS
Otros vínculos de interés:






[1] Kawakami,  “49ers' Harbaugh well aware his enemies are plotting”, http://www.mercurynews.com/tim-kawakami/ci_26629118/kawakami-49ers-harbaugh-well-aware-his-enemies-are
[2] Ibídem
[3] Sanders, Deion, “49ers players want Harbaugh out”, http://www.csnbayarea.com/49ers/deion-sanders-49ers-players-want-harbaugh-out
[4] “Niners veterans still grumbling about Jim Harbaugh”, http://www.nfl.com/news/story/0ap3000000401569/article/niners-veterans-still-grumbling-about-jim-harbaugh
[5] “Arrest of 49ers' Aldon Smith Makes San Francisco Anything but Above Reproach”, http://bleacherreport.com/articles/2028267-arrest-of-49ers-aldon-smith-makes-san-francisco-anything-but-above-reproach
[6] “Santa Clara County DA's Office says it has Ray McDonald domestic violence case”, http://www.mercurynews.com/49ers/ci_26651445/santa-clara-da-says-it-has-ray-mcdonald
[7] Kawakami, Tim, “I'll bet Jim Harbaugh a milkshake that he won't settle for less than $8M a year”, twitter, http://bleacherreport.com/articles/2085859-evaluating-jim-harbaughs-tenure-as-san-francisco-49ers-head-coach
[8] “49ers' Harbaugh well aware..” ibídem.
[9] http://www.cbssports.com/nfl/eye-on-football/24738633/report-even-if-49ers-win-super-bowl-jim-harbaugh-wont-return-in-15
[10] Purdy, “Jim Harbaugh and the madness of the 49ers”, http://www.mercurynews.com/49ers/ci_26629132/purdy-jim-harbaugh-and-madness-49ers
[11] “Browns nearly had Harbaugh for two third-round picks”, http://profootballtalk.nbcsports.com/2014/10/05/browns-nearly-had-harbaugh-for-two-third-round-picks/
[13] “NFL Rumors: San Francisco 49ers won't replace Jim Harbaugh with Bill Cowher or Jon Gruden”, http://fansided.com/2014/03/16/nfl-rumors-san-francisco-49ers-replace-jim-harbaugh-with-bill-cowher-jon-gruden/
[14] Tomsula ya fue coach interino para San Francisco en el último juego de temporada en el 2010, después de la salida de Singletary. Venció a los Cardenales de Arizona 38-7.
[15] “San Francisco won’t replace…”, Ibídem.

Monday, October 6, 2014

Jefes vs 49ers y las heridas que no cierran


En una serie del 4to cuarto, en el juego de este domingo 5/sep entre 49ers y Jefes, los primeros decidieron sorprender a los de Kansas City yendo por un primero y diez en la cuarta oportunidad y una por avanzar. Para quien conozca lo mínimo de las tácticas de fútbol americano de Jim Harbaugh, resultaba obvio, por decir lo menos, que intentaría alguna triquiñuela para sorprender a sus rivales... y lo logró. Chamaqueándose a Andy Reid y compañía, los equipos especiales consiguieron un poco más de la yarda necesaria; la ofensiva continúo y los niners ganarían el partido 22 a 17.

Lo que hay que destacar no es la falta de colmillo de Andy Reid, sino la necesidad de Alex Smith de haber ganado ese juego.

El encuentro entre San Francisco y Kansas City resulta ser muy emotivo: una oportunidad de cobrar una deuda de honor para unos; la oportunidad de dejar en claro de una vez por todas, que las decisiones tomadas por polémicas que hayan sido,  fueron las correctas.

Hace ya dos temporadas que Alex Smith emigró de San Francisco a Kansas City. El quarterback titular fue reemplazado por un jugador más joven que él, con mucho más carisma y para muchos, con mayor potencia en el brazo. Smith fue reclutado por los niners en 2005 y debido a la inestable situación en el staff de Coacheo, que en su estancia en San Francisco lo puso bajo las órdenes de tres distintos entrenadores, Smith sólo logró desarrollar  su potencial como pasador hasta que Harbaugh tomó las riendas del equipo, en 2011.

Era emocionante ver a Harbaugh animar a Smith antes de salir al campo: ese ritual de hablarle y pegarle en las hombreras repetidamente para alentándolo a dar lo mejor de sí en cada partido. Parecía que por fin Smith había encontrado al entrenador, al mentor que le ayudaría a brillar con ese destello prometido que no había llegado en cinco años. En parte así sucedió, porque desde que llegó a San Francisco, Harbaugh llevó a los niners a tres campeonatos de conferencia y a un Súper Bowl -que perdieron frente a los Cuervos de Baltimore en 2013; pero lo cierto es que Habaugh tenía un plan propio para elegir al jugador que ocuparía la posición más importante en el equipo. 

Lo que sucedió entre el quarterback y el equipo va de la falta de respeto a la plena burla, de los rumores de que Harbaugh intentó de traer Peyton Manning a San Francisco, hasta la famosa rutina del golpeteo en las hombreras a Colin Kaepernick, que recién había reemplazado a Alex Smith. Al final de la temporada 2012-2013, era obvia la salida del joven mariscal de campo. Los 49ers por lo menos, tuvieron la decencia de consultar al joven antes de cambiarlo a otro equipo.

Por eso era importante para Smith ganar el partido de este fin de semana; Aunque muy discreto, esta era sin duda una cuestión de honor para él. Para Harbaugh, era necesario demostrar que sus decisiones eran las correctas, más ahora que se encuentra en medio de un ambiente tan contaminado en San Francisco, donde los rumores de su salida no cesan; para la historia queda entonces la victoria para los 49ers, una victoria que los fanáticos celebran gustosos, tal vez buscando ignorar el hecho de que hay problemas en los campos de entrenamiento en Santa Clara.

7/Oct/2014  JCS

Monday, September 29, 2014

Victorias contra la lógica

Esta semana 4 de la NFL trajo consigo algunas sorpresas. Equipos que se veía no opondrían mayor resistencia a sus fuertes similares, demostraron una vez más, porque esta es la liga a nivel profesional más competitiva y entretenida del mundo.


Analicemos la primera de la sorpresas: los Bucaneros de Tampa Bay vs los Acereros de Pittsburgh. Los Bucaneros llegaban a este encuentro con 0 victorias y tres derrotas al hilo, la última de ellas en la jornada 3 de 2014, cuando fueron humillados, aplastados por el brazo de Matt Ryan y el resto de la parvada de los Halcones de Atlanta, por marcador de 56 a 14. Los Acereros, por su parte, venían de darle una cucharada de realidad a Cam Newton y las Panteras de Carolina, derrotándolos por marcador de 37 a 19, con lo que los de negro y oro ponían sus números en 2 ganados y un perdido.

Teniendo en cuenta el anterior escenario, se antojaba que Rothlisberger y compañía pisotearan a los Bucaneros, que además, jugaban como visitantes. Pero nada está escrito y piedra y los pupilos de Lovie Smith, a pesar de desperdiciar una serie ofensiva a las puertas de los acereros en los últimos dos minutos del juego, lograron frenar a Pittsburgh y al reloj, haciendo una vez más del balón y derrotando, en los últimos segundos del juego, a los Acereros por marcador de 24 a 27. Bien por Smith, que logra su primera victoria en la campaña con su quarterback de segundo equipo, Mike Glennon, aquél que le bajara el puesto a un irregular y ahora desempleado Josh Freeman.

Otras sopresas: Los Vaqueros de Dallas, los mismos por los que los expertos no dan un peso esta temporada, derrotaron a unos Santos de Nueva Orleans que nunca supieron que fue lo que sucedió en el partido; fueron pulverizados por el ataque terrestre de DeMarco Murray y los pases perfectos de Antonio Ramiro Romo. La defensiva Vaquera, sin ninguna estrella, mantuvo a raya a Drew Brees y compañía.

Por su parte, los Vikingos de Minnesota apalearon 41 a 28 a Atlanta. Los Vikingos son otro de esos equipos de los que no se espera mucho este año; sin embargo, sorprendieron a los Halcones propinpanándoles una cucharadita de su propio chocolate.

JCS-Sep-29-2014